Evaluación neuropsicológica

Evaluar el desarrollo neuropsicológico del niño nos proporciona información acerca de las capacidades cognitivas subyacentes que facilitan el aprendizaje, dándonos una visión general de las dificultades académicas, sociales y conductuales del mismo.  Es útil no sólo para identificar déficits cognitivos que interfieren en el rendimiento académico, sino que constituye un soporte para planificar una adecuada intervención.

Realizamos una evaluación de las aptitudes cognitivas en áreas neuropsicológicas clave. Estas son:

  • Atención y función ejecutiva
  • Lenguaje
  • Memoria y Aprendizaje
  • Percepción social
  • Procesamiento visoespacial
  • Procesamiento sensoriomotor
Evaluación neuropsicológica
Evaluación neuropsicológica

Atención y funciones ejecutivas

Las funciones ejecutivas hacen referencia a las actividades necesarias para lograr un objetivo. Se evalúa la atención selectiva, la planificación, la flexibilidad para cambiar la propia conducta o estrategia elegida llegar al objetivo, la aptitud para inhibir las respuestas impulsivas, etc.

Lenguaje

La capacidad de expresarse y de comprender de manera eficaz la comunicación verbal es una función cognitiva esencial. La adquisición de las aptitudes lingüísticas es una parte fundamental del desarrollo y la base de un buen rendimiento escolar.

Se evalúa la comprensión de instrucciones, fluidez verbal, acceso al léxico, procesamiento fonológico, velocidad de procesamiento, etc.

Memoria y aprendizaje

La capacidad para adquirir y retener nueva información y acceder a ella no solo es un factor esencial para valorar el rendimiento académico de los niños con los que trabajamos, sino que engloba una serie de aptitudes básicas para el desempeño en nuestra vida cotidiana.

Se valora como codifica, mantiene y recupera la información, tanto con material visual como verbal.

Evaluación neuropsicológica

Percepción social

La percepción social se refiere a un conjunto de procesos cognitivos que sirven para facilitar las interacciones sociales. Se observa cómo se procesa la información social sobre las personas, los grupos y el contexto en el que éstos se encuentran.

Se valora qué funciones cognitivas intervienen en la comprensión de un determinado contexto social, como por ejemplo, la capacidad para interpretar la comunicación no verbal, para formarse un concepto de las demás personas, para establecer inferencias sobre la conducta de los demás, etc.

Procesamiento visoespacial

Es la capacidad de entender la orientación de la información visual en el espacio bidimensional y tridimensional. Esta aptitud nos permite visualizar mentalmente los elementos en tres dimensiones, estimar las distancias entre ellos, rotarlos y construir objetos mentalmente.

Se valora no sólo las aptitudes visoespaciales, sino también las aptitudes visoconstructivas a través de tareas que combinan el procesamiento visual y espacial con las habilidades manuales. Por ejemplo, en tareas como dibujar figuras o realizar construcciones con cubos se ponen en juego estas aptitudes visoespaciales.

Procesamiento sensoriomotor

El procesamiento sensoriomotor es la conexión entre la coordinación motora y la información que nos llega a través de los sentidos, y que es necesaria para el control motor.

Se evalúa el control de la motricidad fina, la programación motora, secuenciación de movimientos rítmicos, etc.